Estudiantes mexicanas desarrollan nanoparche para reparar quemaduras en la piel

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +

Mónica Citlalli Guadarrama Acevedo y Raisa Alejandra Mendoza Flores, estudiantes de la carrera de Química Farmacéutico Biológica, desarrollaron el proyecto NanoSkin, cuyo objetivo es crear una membrana que combina la nanotecnología con los productos naturales y para favorecer la cicatrización de heridas y quemaduras.

Las estudiantes forman parte del grupo de trabajo del Departamento de Farmacia de la Facultad de Química de la UNAM, y con este proyecto obtuvieron el primer lugar en la modalidad de licenciatura del Premio Blis 2019, otorgado por el Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (Comecyt) y la Facultad de Ingeniería (FI).

Con este trabajo, ambas estudiantes desarrollan también su tesis de licenciatura, bajo la asesoría de los profesores Gerardo Leyva y María Luisa del Prado Audelo, quien está en su posdoctorado.

El proyecto se enfoca en desarrollar películas o membranas, a partir de mezclas de polímeros naturales y sintéticos, a los que se agregan derivados de curcumina (Curcuma longa Linn), encapsulados en nanopartículas, con lo que se logran efectos de cicatrización y acción antinflamatoria, informó la Facultad de Química. También, este trabajo obtuvo el segundo lugar del Premio Santander a la Innovación Empresarial 2019.

A decir de Mónica Guadarrama, este avance es útil en el caso de las heridas crónicas de segundo grado (las que no tocan músculo o hueso), como úlceras de pie diabético o por presión, heridas por quemadura o causadas por alguna cirugía, además de ofrecer la ventaja de cubrir amplias extensiones de piel.

Para María Luisa del Prado el premio obtenido “es una motivación para seguir con un proyecto de gran futuro, pues la ayuda de estas entidades permitirá continuar en ámbitos como el comercial”.

“El Premio del Comecyt e Ingeniería va dirigido a ideas innovadoras y de sustentabilidad, que lo diferencia de otros premios; en este caso, se busca incubar nuevos planteamientos”, comentó Leyva.

Como parte de este reconocimiento, el equipo de investigadoras iniciará una etapa de incubación apoyada por la Facultad de Ingeniería, lo que pes permitirá “dar un seguimiento a las siguientes fases, que muchas veces se salen de nuestro alcance, tiempo e infraestructura. Iremos de la mano con expertos que nos dirán hasta dónde podemos llegar, con miras a establecer una empresa para estos productos”, señaló Leyva.

El profesor Leyva comentó que, a mediano plazo, analizarán el aspecto comercial de estos productos, bajo todas las normativas, y a largo plazo seguir impulsando propuestas alternas bajo la misma dirección, con productos similares o incluso mejorados.

Gran potencial de recuperación

El parche desarrollado por este equipo de trabajo tiene todo el potencial de mejorar el proceso de recuperación por quemaduras en la piel, ya que fue desarrollado con productos naturales, libera fármacos, busca reducir el tiempo de cicatrización y la calidad de la piel nueva que se genera es mayor. Por si fuera poco, la consistencia transparente permite observar la evolución de la lesión.

NanoSkin.

Según Leyva, en México, cada año cerca de 120 mil personas —poco más del cupo del estadio Azteca— sufren heridas en la piel por agua caliente, electricidad, sustancias químicas o fricción. Más de 60 por ciento de esas personas son niños de cuatro a cinco años que tienen accidentes en casa, en particular en la cocina o durante las vacaciones, por lo que un parche de este tipo puede mejorar la salud de la piel dañada.

“Las lesiones en la piel requieren de periodos prolongados para sanar; usualmente son difíciles de controlar con fármacos por la severidad, la extensión dañada y la profundidad de la quemadura, factores que pueden causar la muerte de los accidentados” explicó el académico.

Leyva explicó que la falta de piel genera infecciones, y las bacterias oportunistas difícilmente pueden combatirse por la resistencia que han desarrollado. Por ello, las especialistas incluyeron en este apósito cutáneo nanopartículas de curcumina, que se liberan gradualmente una vez que entran en contacto con el tejido y tiene propiedades antinflamatorias, antibacterianas y antioxidantes.

Un desarrollo de la Facultad de Química de la UNAM.

La calidad de la piel regenerada es multifactorial, pues depende del tratamiento farmacológico y quirúrgico, la etapa de rehabilitación, alimentación, edad y sexo. De la zona dañada se recobra cerca de 60 por ciento de funcionalidad, y en comparación con la piel sana, no tiene la misma hidratación, elasticidad y coloración.

“Una herida tradicional cierra en dos o tres semanas, dependiendo de la severidad, pero con nuestro apósito el proceso tardaría entre una y dos, y se mejora la calidad de la piel.”

Cabe señalar que la mayoría de los apósitos o sustitutos artificiales de piel que usa el sector salud son de importación y su costo es elevado (de tres a seis mil pesos por una extensión del tamaño y grosor de una hoja tamaño carta); mientras que los desarrollados por los universitarios, con características similares, fluctúan entre los 100 y 200 pesos. NanoSkin tiene poros microscópicos que permiten la transpiración, y por ser de material traslúcido pueden monitorearse los procesos de cicatrización sin tocar la lesión. Además, por estar hechos de un derivado de componente marino, y una vez adherido a la piel dañada se degrada en tres o cinco días.

Con información de la Gaceta UNAM.

Share.

About Author

Comments are closed.